El señor ruso de 96 años
Un consultorio pequeño encima de una panadería, un señor de 96 años con fractura de fémur y la derivación que hizo que el barrio confiara en el médico nuevo.
“A partir de ahí "llovieron" pacientes.”
Pedro Moretti Guedes · Reminiscências de um Médico
Al principio, el consultorio era pequeño y estaba encima de una panadería. Un día trajeron a un señor ruso de 96 años. Pedro lo examinó, identificó una fractura de fémur, una lesión seria a esa edad, y lo derivó a un ortopedista.
Tiempo después, el paciente volvió. Caminando. "A partir de ahí llovieron pacientes", contaba Pedro. El barrio entendió que el médico nuevo examinaba con cuidado y sabía cuándo pedir ayuda. Una derivación correcta puede valer más que una cirugía.
Este texto es una adaptación editorial de un relato preservado en la compilación familiar "Reminiscências de um Médico" (2008). Es memoria autobiográfica, no historia clínica ni orientación médica.